Íbamos en el auto y Maite me pregunta: Mamá ¿Cómo uno llega a ser Santo?.
Y le respondo: Hija, para ser santo hay que ser monjita o curita, pertenecer a la iglesia católica y ser muy bueno. Además hay que hacer milagros... Entonces cuando uno cree que un santo ha hecho un milagro envía una carta a la iglesia, y ellos se la envían al Papa. Cuando juntan tres cartas hacen un estudio y deciden si la persona es un santo o no...
Y miro por el espejo retrovisor, y me doy cuenta de que quizás cometí un error, pues veo su carita de desilusión... ...Parece que con la explicación le quité toda la mística al asunto.