Martina me dice:
Mamá: estoy inventando el cuento Caperucita Vidal.
Había una vez una Caperucita que iba caminando y se encontró un paquete y era la camiseta de Vidal. Se la puso y fue la mejor jugadora del mundo. Siguió caminando y se encontró un sobre y eran unos pasajes a Brasil. Llegó al hotel y se encontró con su abuelita y juntas fueron a ver el partido Chile-España. Como Caperucita era de la Roja, celebraron juntas el triunfo.
-¿Y el lobo Martina?... Te falta el lobo.
-No Mamá!, el lobo aparece en el otro capítulo, en la mitad del partido Brasil-Alemania. Llega y se come a todos los jugadores brasileños y Alemania gana 10.000 goles a cero.
(Efectivamente este año, en un partido del mundial Alemania le ganó a Brasil 7 a 1. Fue una goleada histórica que Martina vió con mucha atención y emoción porque le encanta el fútbol).