Las hermanitas Quijada,
y estamos en la cocina,
haciendo ricas empanadas.
A las once de la mañana
las hermanitas se levantaron,
creían que madrugaban
y amasaron y amasaron.
Luego Marco las ayudó
a prender el horno caliente,
Y un cigarro se fumó,
Ahora hay que ser paciente!.
Rápido vamos donde los tatas,
que ya está todo muy horneado,
y nos esperan con ensaladas,
chicha, cueca y un gran asado!.